Blogia
saritext

CUENTOS VARIADOS DE LA REGION DE RICAURTE

EL ENDEUDAMIENTO DE ALEJANDRO

Realidad de Santa Clara (Cuento).

 

Cuenta Don Juan que hace mucho tiempo aquí en la  Vereda de Santa Clara, un señor llamado Alejandro salió de su casa como a las siete de la noche al campo, ya había pasado más o menos una hora de haber salido; entonces los demás que estaban en la casa se preguntaban por que no regresa el señor. Y se fueron a buscarlo al lugar donde se fue.  Solo encontraron algunas huellas llamaron a los demás vecinos y comenzaron a buscarlo por todas partes, por ultimo lo gritaron al tercer grito nos contesto muy lejos. Y se fueron escuchando la voz, entonces al final llegaron y lo encontraron subido en un árbol muy alto, le dijimos que se baje y preguntaron porque se había subido.  Cuando le hablaba un hombre el no contestaba; pero cuando una de las mujeres le habló contestó, la mujer siguió rogando que se bajara, entonces él se fue bajando, cuando se bajó lo cojieron y lo amarraron porque parecía un animal arisco, lo llevaron a la casa; este hombre tenia una fuerza que sino era entre varios no los podían detener.

 

Existía una mayor que curaba y reconocía toda clase de males del campo, esta señora lo oro y  dijo que estaba endeudado, continuo el tratamiento hasta quitarle por completo el encanto.

 

Recopilado por:

TIO TIGRE Y TIO CONEJO

 

 

 

Una vez tío tigre y tío conejo estaban de amigos y decidieron recorrer el mundo, ya tenían muchos días caminando y se encontraban muy hambrientos y vieron un palo de mango que estaba bien cargado, comieron muchos mangos hasta que quedaron bien satisfechos y se acostaron a dormir bajo las sombras de aquellas ramas tupidas; después de dormir largo rato, se despertaron y tío tigre se puso a mirar el árbol de mango y le dijo al tío conejo: mire, como están las cosas en este mundo, todo esta al revés, esta mata tan grande de frutos tan pequeños, en cambio los arrayanes y las patillas nacen de bejucos que se arrastran por el suelo lo mismo que usted tío conejo, siendo tan chiquito tiene esas orejas tan grandes y yo siendo tan grande tengo las orejas pequeñas, así esta todo.  Terminando de decir esto le cae al tío tigre un mango encima, que te parece tío tigre si hubiera sido una ahuyama o una patilla?

Moraleja:

“No todas las voces caza un tigre”

 

 

 

 

 

LA PEÑA BLANCA

 

 

Cuentan nuestros mayores que en la vereda de Santa Clara existe una peña blanca, un viernes santo pasaba un hombre por esta peña blanca, en ese momento que pasaba cantó un gallo y la peña en ese momento se abrió, y este señor al mirar esto se entró allá adentro y encontró un señor sentado en una mesa, vestía un traje de color negro y llevaba puesto unas gafas negras.

Este le dijo: Bienvenido a mi casa. Tienes que quedarte conmigo, yo te doy lo que quieras miró todo lo que había de dinero, había mucho oro y mucha plata.  Un guardia que estaba en la puerta le había dicho que si entraba tenia que salir antes de que el gallo cante dos veces, y que si yo no salía rápido se quedaba adentro; escuchó el primer canto se salió y así contó lo que había pasado.  Ya afuera los mayores le contaron que en esa peña existe el diablo y que todos los viernes santo siempre se escucha cantar un gallo, y se abre una puerta en la mitad de esa peña blanca.

 

EL MAIZ NEGRO

Cuentan los abuelo que en un pueblo muy grande vino una terrible hambre sobre la gente, que muchos murieron, entonces se reunió todo el pueblo para pensar que hacer, en la reunión acordaron hacer las averiguaciones y uno de ellos dijo que había visto un animal con la panza llena de maíz, al saber esto sufrieron a buscarlo y después de esperarlo días y noches salió y cuando lo miraron era un gato de monte, ahí no más lo atraparon y de necio el animal no les decía de donde había traído el maíz que comía, entonces hicieron una fogata, lo cogieron al gato de mente, lo cargaron en medio de la humareda, solo así dijo de donde sacaba el maíz.  De ahí que la nariz del gato de monte ahora es negra, como quemada de humo “voy a llevarlos donde los cuervos ellos tienen el maíz”, así fueron nuestros padres a buscar el maíz encontraron los cuervos y una piedra plana quemaron copos , ofrecieron flores y pidieron fuerza para abrir la piedra, invocaron tres espíritus de la montaña, dos de ellos nada pudieron, pero el tercer espíritu hizo arder la piedra y así ya se pudo romper.

 

Por eso el maíz quedo detrás de la piedra, se quemo y se ahumo así se convirtió en maíz negro, el maíz que estaba más allá no se quemó mucho solo se puso amarillo por eso se quedo así: el maíz que estaba más lejos no le llego el fuego y ahora es el maíz blanco.

 

 

LA VIUDA

 

 
Un señor que pasaba cerca de un cementerio como más o menos a las 6 de la tarde sintió que alguien tocó su hombro, cuando regreso a mirar hacia atrás era una viuda vestida todo de negro y muy alta, esta le dijo que a donde iba, el hombre le contesto: voy a mi casa; entonces la mujer le dijo: vamos conmigo yo vivo aquí cerquita y le mostré el cementerio.

 

El hombre trato de salir corriendo pero no lo dejo que se escapara, de ahí perdió los sentidos, se dio cuenta solo al otro día cuando amaneció dentro de ese cementerio. Cuando ya regreso a la casa el no podía estar tranquilo parecía que lo llamaba y lo miraba la viuda cuando pasaba por el cementerio, se sentía perseguido donde quiera que estaba, lo miraba cuando se emborrachaban, sentía que se lo llevaban entre más días pasaba se fue sintiendo más enfermo y estaba quedando como loco.

 

El abuelo que vivía conmigo se dio cuenta de lo que le estaba pensando y así fue como lo llevaron donde una señora llamada Micaela, esta señora curaba toda clase de enfermedades, la señora le realizo varios sahumerios, hasta quedar curado, al curarse la señora dijo que ha estado para llevárselo la viuda.

0 comentarios